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La ciudad: nuestro medio.
3.1. Situación actual del ecosistema urbano.
La ciudad se puede entender como un ecosistema, siendo
el hombre y sus sociedades subsistemas del mismo. Contiene
una comunidad de organismos vivos, un medio físico
que se va transformando fruto de la actividad interna,
y un funcionamiento a base de intercambios de materia,
energía e información. Su principal particularidad
reside en los grandes recorridos horizontales de los recursos
de agua, alimentos, electricidad y combustibles que genera,
capaces de explotar otros ecosistemas lejanos y provocar
importantes desequilibrios territoriales. La sostenibilidad
de los sistemas agrarios ha marcado tradicionalmente la
sostenibilidad local de los asentamientos, hasta que la
Revolución Industrial genera un cambio en la escala
territorial de los sistemas urbanos estableciendo redes
que facilitan el transporte horizontal de abastecimientos
y residuos.
El modelo de intercambio de materia y energía de
una ciudad es opuesto al de un ecosistema natural, ya
que en éstos los ciclos son muy cortos y el transporte
de materias y energía es eminentemente vertical.
El intercambio gaseoso que en los ecosistemas naturales
se reduce a la fotosíntesis y la respiración,
en el caso de la ciudad incluiría los gases de
la combustión de calefacciones, coches e industrias.
La ciudad crea sus propias condiciones intrínsecas
ambientales, lumínicas, de paisaje, geomorfológicas,
etc independientemente de las de su entorno y con sus
características particulares propias. Por lo tanto
el concepto general del ecosistema urbano estaría
constituido por todos los factores que se enumeran a continuación:
1. Climáticos: temperatura, humedad, y viento.
2. Físicos: nueva geomorfología territorial.
3. Lumínicos: consideraciones relativas a la luz.
4. De equilibrio ambiental: ruidos, vibraciones, etc.
5. Paisajísticos: con el medio circundante.
6. Sociales y psicológicos: de relaciones interpersonales
urbanas.
El funcionamiento milenario de la biosfera ofrece un ejemplo
modélico de sistema que se comporta de modo globalmente
sostenible. La Tierra es un sistema abierto de energía
pero cerrado en materiales. Sin embargo los ecosistemas
urbanos son sistemas abiertos, esto es necesitan degradar
energía y materiales para mantenerse en vida, y
no solo del entorno local sino que degradan amplias áreas
territoriales. La cuestión clave está en
que la economía de los hombres sepa aprovechar
la energía solar y sus derivados renovables para
cerrar los ciclos de materiales, posibilitando que los
residuos de éstos se conviertan otra vez en recursos.
Lo cual evitaría el progresivo deterioro de la
Tierra por agotamiento de los recursos y contaminación
por los residuos.
Para
el mantenimiento de la atmósfera terrestre existen
los ciclos biológicos, que mantienen estable tanto
los aportes como las salidas de oxígeno, por lo
que ésta permanece equilibrada. Los principales
ciclos son los siguientes:
El ciclo biológico.
Es el de la reacción química de la fotosíntesis
y su inversa la respiración. Gracias a ella los
componentes de oxígeno y dióxido de carbono,
O2 y CO2, están estrechamente ligados y equilibran
sus concentraciones. Dentro de los ciclos biológicos
destacan:
El del oxígeno
atmosférico, gracias a la acumulación
en los océanos, el O2 se repone a la atmósfera.
Es sorprendente la constancia de sus proporciones en la
composición del aire, al proceder de tan diversas
reacciones, y actualmente no constituye un elemento problemático
por que su ciclo sigue siendo estable.
El del dióxido
de carbono, con fácil disolubilidad en
el agua conteniendo los océanos más de 60
veces de CO2 que la atmósfera, y éstos pueden
ser fuente o sumidero dependiendo de las circunstancias.
El CO2 atmosférico sí supone un serio problema
medioambiental, ya que su concentración no es constante.
Los ciclos de nitrógeno
y argón atmosféricos. Complementan
con los dos anteriores las cuatro componentes básicas
del aire. Sin embargo el nitrógeno es muy poco
activo, comparándolo con el O2 o el CO2, y el argón
al ser un gas noble es totalmente estable.
El ciclo de los compuestos del
nitrógeno. Estos son el óxido nitroso
N2O, el amoníaco NH3, y el dióxido de nitrógeno
NO2. La reducción de nitratos mediante bacterias
y las descargas atmosféricas constituyen las principales
fuentes. El aumento de los fertilizantes nitrogenados
pueden constituir a medio plazo un serio problema medioambiental.
El ciclo de los compuestos
del carbono. Estos compuestos son, el metano
CH4, y el monóxido de carbono CO. En el ciclo del
CO intervienen los procesos biológicos, producido
por microorganismos de las aguas superficiales de los
océanos, y la fotosíntesis. Sus concentraciones
son muy variables en las ciudades y en el campo, y constituye
un serio problema medioambiental ya que el hombre se ha
convertido en su principal productor, cuantificadas en
unas 200 millones de toneladas anuales, superando las
fuentes naturales. En cuanto al metano también
ha sufrido un aumento en su concentración, causada
por la contribución humana al efecto invernadero.
El ciclo de los compuestos
del azufre. Son compuestos transitorios del estado
de oxidación del azufre: el sulfuro de hidrógeno
H2S, el dióxido de azufre SO2, y el trióxido
de azufre SO3. El SO2, se combina rápidamente con
el agua para formar ácido sulfúrico SO4H2.
Su fuente principal son las superficies pantanosas, albuferas
y marismas por la descomposición bacterial de la
materia orgánica y por la combustión. El
SO2 procedente de las industrias por la combustión
de los combustibles con presencia de azufre, constituye
uno de los principales problemas ambientales de las zonas
industriales.
El ciclo del ozono atmosférico.
Junto con el vapor de agua, el ozono constituye uno de
los dos gases no permanentes más importantes sometidos
a procesos de transformación continuos. El ozono
estratosférico, es donde se concentra principalmente
en la llamada "capa de ozono", protectora de
las nocivas radiaciones ultravioletas procedentes del
sol. También está presente, aunque en menores
concentraciones en la troposfera, pero de vital importancia
para los procesos de contaminación atmosférica.
El ozono se forma por colisiones entre átomos y
moléculas de oxígeno, y puede ser destruido
por la acción de la radiación solar o por
colisiones con oxígeno monoatómico. Esta
continua transformación de oxígeno a ozono
y viceversa se mantiene en equilibrio fotoquímico
por encima de los 30 km, pero se acumula en niveles más
bajos limitada por las pérdidas de:
las reacciones cerca del suelo
entre materiales oxidables y el ozono (transportado hasta
aquí por turbulencias del aire).
el efecto sobre el ozono de los
óxidos de nitrógeno de la estratosfera.
Dado que la presencia de óxidos de nitrógeno
NO, son poco frecuentes actualmente en la atmósfera
este camino es poco importante, sin embargo las exhalaciones
de los aviones supersónicos pueden alterar los
NO.
Otro factor destructor del ozono
son los compuestos del flúor y del cloro, empleados
en la refrigeración. El contenido de ozono no es
estable a lo largo del año, y es relativamente
bajo en el Ecuador y alto sobre latitudes superiores a
los 50.N. Durante la larga "noche polar", el
ozono se acumula en los polos al no poder ser destruido
fotoquímicamente por la falta de energía
solar. Las continuas mediciones de la capa de ozono revelaron
que sus concentraciones en la Antártida eran prácticamente
nulas durante la primavera austral, y hoy constituye un
hecho indiscutible la presencia del "agujero de ozono
austral". En la zona boreal también han descendido
los niveles de la capa de ozono en los últimos
años, reflejo de las variaciones y cambios que
ha introducido el hombre en el medio natural.
El ciclo hidrológico.
Los procesos de evaporación, condensación
y precipitación del agua determinan sus valores
de concentración atmosférica, de sus relaciones
tierra-mar-aire y de sus tres estados físicos:
gaseoso-líquido-sólido.
El
medio urbano supone una profunda alteración de
las condiciones físicas y ambientales de un territorio.
El calor emitido por la quema de combustibles y el uso
de la electricidad alcanza en las ciudades un peso importante
con relación al emitido por el sol, sobre todo
en el invierno, originando los trastornos climáticos
locales conocidos como "inversión térmica".
La conductividad de los materiales constructivos es varias
veces superior a la que tendría el territorio en
su estado natural y agrava el problema de la disipación
del calor. La gran cantidad de superficies lisas, asfaltadas,
modifican por un lado la escorrentía superficial
para la evacuación de las aguas de lluvia, creándose
otras vías; impiden la penetración de agua
en el subsuelo en zonas de recargas de acuíferos;
y por último aumentan el albedo de suelo y la radiación
difusa. El alcantarillado reduce la evapotraspiración
del suelo y plantas. La sostenibilidad local de las ciudades
se ha venido apoyando en una creciente insostenibilidad
global de los procesos urbanos de apropiación de
recursos y eliminación de residuos, hasta el momento
actual.
3.2. Análisis
de la situación en edificios y oficinas.
“Ignorar la contaminación demuestra una falta
de respeto hacia nosotros mismos y hacia nuestro lugar
en el universo”.
DAVID PEARSON
A partir del conocimiento que determinados materiales
usados en instalaciones y equipamiento son motivo de riesgo
para la Salud de las personas que regularmente trabajan
en Edificios de Oficinas, se hace necesario proponer las
acciones que neutralicen dichos riesgos.
Si
bien varios de estos materiales se han usado históricamente,
como por ejemplo los pigmentos incluidos en las pinturas,
la utilización cada día mayor de productos
derivados del petróleo crea en su conjunto un efecto
sinérgico que potencia la toxicidad de cada uno
de los contaminantes. A este punto conviene observar que
las normas de control establecidas en otros países
y referidas a la Calidad del Medio Ambiente Interior fijan
máximos aceptables de acuerdo a la sigla TVOCs.
Es decir “ Total o sumatoria de componentes orgánicos
volátiles (medidos en su conjunto)”.
La implantación sistemática en edificios
herméticos o no, de sistemas de Aire Acondicionado
que renuevan solamente en forma parcial el aire natural,
ha puesto de manifiesto hace aproximadamente 30 años
la gravedad de un problema hasta ese momento mayormente
inadvertido.
Es obvio que no todas las causas obedecen a este tema,
pero lo que sí es cierto es que los sistemas de
Seguros de Salud están en un nivel absolutamente
antieconómico y que el uso indiscriminado de ansiolíticos
es moneda corriente.
Por otra parte, desde un punto de vista estrictamente
económico y según una información
de la EPA (Environmental Protection Agency USA) el 18%
de la producción anual de las empresas norteamericanas
se pierde debido al bajo nivel de la Calidad del Medio
Ambiente Interior.
Hemos importado el uso de sistemas constructivos y materiales
que fueron desarrollados en el Hemisferio Norte por la
necesidad de reconstruir rápidamente ciudades devastadas
por la Segunda Guerra Mundial por un lado, y por el bloqueo
del petróleo en los años 70 por otro.
Esta tecnología determinó un estilo arquitectónico
al que nuestros profesionales y empresarios, en el rol
de comitentes, adhirieron como una expresión actualizada
y emblemática de la Arquitectura Moderna.
Si
bien es cierto que nuestro país sufre de problemas
mucho más acuciantes que el de la Calidad del Medio
Ambiente Interior en Edificios de Oficinas sería
conveniente tener en cuenta la oportunidad que este momento
presenta. Actualmente aparece en los países del
Hemisferio Norte un punto de inflexión en el desarrollo
de las tecnologías de la Arquitectura y el Equipamiento.
Organismos Oficiales de USA y Europa establecen reglamentaciones
que fijan los porcentajes máximos admisibles para
los componentes contaminantes de ambiente en la fabricación
de materiales.
La EPA (Environmental Protection Agency) invitó
a investigadores, diseñadores, empresarios y fabricantes
a comenzar un trabajo conjunto para desarrollar materiales
de baja emisión.
Institutos pertenecientes a diversas Universidades desarrollan
materiales alternativos. En el MIT se elaboró ya
un adhesivo que reemplaza la materia prima derivada del
petróleo por otra derivada de la soya.
Esta nueva tendencia ha llegado también a las empresas,
como por ejemplo a Cargill.Inc que en el 2001 comenzará
a comercializar dos productos desarrollados a partir del
maíz. Uno es un film similar al celofán
pero más resistente, y otro es el de fibras textiles
comparables al poliéster y al nylon. Los precios
de comercialización previstos son similares a los
de los productos derivados del petróleo.
Congresos internacionales promueven encuentros de profesionales
y técnicos con el fin de establecer pautas tendientes
a mejorar la Calidad del Medio Ambiente Interior en los
edificios.
Pues ahora que en el Hemisferio Norte se revierte la tendencia
podemos encontrarnos con la situación de que en
las empresas productoras del 3º Mundo los materiales
declarados contaminantes puedan seguir fabricándose
y, por consiguiente, consumiéndose en los mismos
países. Prever este proceso y actuar en consecuencia
puede permitir desembarazarnos de toneladas de materiales
tóxicos que no encontrarán ubicación,
como también de su nociva consecuencia para la
salud de nuestra población.
Ya en 1986 el Gobierno de Alemania prohibió la
importación de maderas y productos con una emisión
mayor del 0,01 ppm de formaldehído.
Varias son las áreas en que se puede actuar para
producir una modificación en nuestro país
de la tendencia actual de un mercado regido por la competencia
de precios y la publicidad que se cimenta en la falta
de información de los usuarios.
Estas áreas son:
-El área de los Consumidores
particulares.
-El área de los Profesionales
de la Construcción y el Equipamiento que incluye
a los Arquitectos, los Diseñadores y los Instaladores.
-El área de los Empresarios
actuando como comitentes de Obras e Instalaciones.
-Los medios de difusión
en el área de la Salud y en el gremio de la Construcción
y el Equipamiento.
-El área de los Organismos
Oficiales.
3.3. Prevención.
En lo que se refiere al área de los Consumidores
particulares, solamente una tarea de difusión clara
y continuada puede lograr una lenta modificación
en el criterio de las personas, de manera de despertar
en cada una de ellas una conciencia de autoprotección.
Esta propuesta puede coincidir con todas aquellas que
en otros planos tienden a incentivar al individuo para
que asuma la responsabilidad de sí mismo y de su
comunidad.
Por otra parte tratándose de lugares de trabajo
con organizaciones de tipo jerárquicas, la posibilidad
de una acción renovadora está reservada
a los ejecutivos.
Tal como se verá mas adelante, su influencia puede
ser significativa. Los llamados a licitaciones privadas
para trabajos de mantenimiento, reformas, amueblamientos
y equipamientos pueden incluir nuevas exigencias, que
contemplen una adecuada seguridad para el personal a su
cargo. Estas exigencias pueden ser incorporadas sin resultar
en mayores costos.
Es en el área de los Profesionales de la Construcción
y el Equipamiento donde más rápidamente
puede generarse el cambio necesario.
Este tema no está planteado en ninguna de las casas
de estudio que corresponden a estas disciplinas. Los nuevos
Profesionales entran en actividad atendiendo a las informaciones
del mercado de materiales. La selección de los
mismos se hace en base solamente a las características
de resistencia, durabilidad, estética y precio.
Sería conveniente que las casas de estudio incorporaran
exhaustivamente una capacitación relacionada con
la toxicidad de los productos que interesan al gremio.
3.4. Amueblamiento –
elementos de carpintería.
Los componentes del amueblamiento actúan como absorbentes
y re-emisores de VOCs de otras fuentes, como pinturas,
alfombras y humo del tabaco
Aunque
los fabricantes redujeron, en otros países, la
proporción de formaldehído en los últimos
años, la cantidad subsiste en los productos del
mercado.
La vida de las emisiones de formaldehído del amueblamiento
alcanza a 4,4 años, si bien declina sustancialmente
en los primeros 112 días. Basándose en estas
características corresponde normalizar la seguridad
en los procesos de manufactura y los tiempos de estacionamiento
previo al consumo.
Las altas temperaturas y humedad contribuyen a la descomposición
acelerada de las resinas de ureas y fenoles formaldehídos.
Para evaluar la magnitud de los elementos contaminantes
de una oficina podemos tener en cuenta que
- Las superficies de trabajo
ocupan de un 15 a un 35 % de la superficie de piso
- Las estanterías agregan
de un 10 a un 20 % de la superficie de piso ( y están
muy próximas a los empleados)
- Los tabiques divisorios equivalen
al 200% de la superficie de piso
Sumando los valores anteriores llegamos a un total del
240% de la sup. de piso
Los materiales de revestimiento de tabiques pueden absorber
y re-emitir los contaminantes en el aire y son los mayores
contribuyentes en los síntomas de los empleados
de oficina.
Para la limpieza posterior a la fabricación de
tabiques o en la preparación previa a los envíos
a consumidores, los productores utilizan solventes sobre
la base de cloruro de metileno que se libera durante la
instalación y en períodos de altas temperaturas
posteriores a dichas tareas.
Por otra parte todos los productos de mantenimiento, como
sprays y otros, contribuyen a la contaminación.
En cuanto a las telas utilizadas para tapicería
y tabiques, pueden identificarse mas de 30 productos químicos
utilizados en su fabricación. A ellos se agregan
otros que les dan firmeza, inarrugabilidad, resistencia
al fuego, repelencia al agua y a los aceites. Estos aditivos
aumentan las emisiones.
Otros químicos forman parte de las emisiones, además
del formaldehído, el benceno, la acetona, el butanol
y el cloroformo.
Un típico asiento de oficina se compone de:
* Estructura de nylon y madera
– adhesivos de contacto basados en elastómeros
* Tapicería de poliuretano
flexible
* Adhesivos para la tapicería
– resinas de nylon
* Resinas de poliuretano
* Brazos y mecanismos en inyección
de polipropileno.
* Ruedas en resinas de nylon
moldeado
* Brazos en espuma de poliuretano
* Componentes metálicos
tratados con esmaltes
3.5. Puestos de trabajo.
Los puestos de trabajo modulares pueden amplificar la
concentración de contaminantes al impedir la circulación
de aire.
Las particiones que llegan hasta 1,50m de altura, interfieren
en la distribución del Aire Acondicionado. Este
efecto es particularmente pronunciado en edificios donde
el aire es enviado al espacio a través de difusores
ubicados en el perímetro del cielorraso y los retornos
por conductos o plenos en el medio del mismo cielorraso.
Estas particiones pueden crear “espacios muertos
virtuales” del aire en circulación.
Según los especialistas la disminución de
la eficiencia del Aire Acondicionado en estos casos es
del orden del 50% con lo que recomiendan aumentar al doble
el ingreso del aire natural del exterior.
Para mejorar la situación en los puestos de trabajo
es conveniente:
· Instalar los tabiques divisorios con, por lo
menos, una separación de 5cm a piso, de manera
que se permita el flujo de aire en ese espacio.
· Optimizar el Aire Acondicionado con cada redistribución
del espacio.
· Un sistema más costoso consiste en instalar
el recorrido del Aire Acondicionado bajo piso, con salidas
adecuadas. De esta manera, éstas pueden ser removidas
en cada redistribución y así asegurar la
ventilación de cada puesto de trabajo. El uso de
pisos técnicos para las conexiones de electricidad
puede favorecer sin mayores costos el uso de este sistema.
3.6. Mitigación.
Ninguna técnica de mitigación puede eliminar
completamente la contaminación del Aire Interior
dada por el amueblamiento.
La mas efectiva estrategia consiste en una combinación
del control de la fuente y una adecuada ventilación.
El mayor potencial para reducir las emisiones del amueblamiento
está en el período de depósito, envío
y fases de instalación.
Las normas posibles de implementar pueden ser:
-Colocar los productos en lugares
ventilados con aire exterior, seco y limpio antes de proceder
al embalaje previo al envío.
-Aumentar la ventilación
y temperatura en depósitos de manera que se aceleren
las emisiones.
-Enviar los productos en envolturas
permeables a los gases.
-Preveer una circulación
de aire importante en los vehículos de transporte.
-Remover los materiales de las
envolturas antes de proceder a la instalación en
las oficinas
-Aumentar la ventilación
durante los trabajos de instalación.
Establecer normas de “backout”, es decir hacer
que el edificio esté vacío de personal durante
el tiempo de la instalación y luego, durante un
plazo que como mínimo debiera llevar dos semanas,
acelerar el proceso de emisión aumentando la temperatura
y la ventilación de los locales. Este sistema está
basado por un lado, en el hecho de que las emisiones de
formaldehído declinan sustancialmente a los 112
días (96%) y por otro, que al aumentar la ventilación,
se asegura la no-reabsorción de los gases por los
materiales de la construcción y el equipamiento.
Técnicas de encapsulado proveen una efectiva barrera
a las emisiones cuando son aplicadas en todas las superficies,
si bien estos adhesivos pueden a su vez emitir irritantes
vapores de ácidos volátiles durante su aplicación
y tiempo de secado.
Filtros de carbón o filtros de absorción
de formaldehído son usados en los sistemas de aire
acondicionado a condición de que sean renovados
periódicamente.
3.7. Emisiones del equipamiento
de oficinas.
Un capítulo aparte merece el estudio de las emisiones
que proveen los equipos electrónicos instalados
en oficinas. Si bien no es específico de “Contaminación
derivada de los materiales de la Construcción y
etc” debe ser considerado en el diseño de
la instalación de los mismos juntamente con el
del sistema de Aire Acondicionado.
Las fotocopiadoras en su trabajo emiten hidrocarburos,
partículas suspendidas respirables, otros compuestos
volátiles orgánicos y ozono.
Las impresoras láser y otras emiten hidrocarburos
y ozono
Las terminales de ordenador, fax y otros equipos emiten
ácidos volátiles y ozono
Una pequeña cantidad de solvente es emitida al
aire con cada copia realizada
Algunos estudios dan un nivel de 25 gr. de TVOCs (ácidos
volátiles medidos en su totalidad) por máquina
y por hora.
Bajo condiciones normales de trabajo las concentraciones
de ozono en espacios de copiado o en las cercanías
de fotocopiadoras son de alrededor de 68 ppb. En pequeños
espacios pobremente ventilados la concentración
alcanza a 200 ppb. Es el doble del valor considerado como
adverso para la salud. La peligrosidad está dada
porque estas emisiones se agregan a los elevados niveles
de ozono ya existentes en el aire.
Las emisiones producidas por las máquinas son también
absorbidas por los diarios, libros y tapicerías
que actúan como fuentes secundarias de contaminación
cuando las máquinas no están en funcionamiento.
El ozono producido por estas máquinas es una fuente
oxidante que causa una serie de trastornos fisiológicos
en el sistema respiratorio.
El nivel de riesgo dado por el uso de estas maquinas esta
directamente relacionado con el proyecto de ventilación
de los locales
De acuerdo a esta consideración es conveniente
prever que las máquinas estén cerca de los
conductos de retorno y que estén ubicadas en ambientes
separados de los puestos de trabajo. Lo ideal es proyectar
espacios aislados para los equipos de oficinas, especialmente
impresoras láser y fotocopiadoras con sistemas
de ventilación independiente.
Tal como queda a la vista el uso de materiales fabricados
con productos contaminantes trae como consecuencia riesgos
para la salud de trabajadores en plantas de fabricación,
en obras, en refacciones, en demoliciones y en edificios
de vivienda y oficinas.
Producen afecciones que van desde el dolor de cabeza hasta
dolencias de la gravedad de la sensibilidad química
múltiple.
Por otro lado causan un aumento considerable de costos
en las instalaciones si se acepta la necesidad de prevenir
y mitigar sus consecuencias. Costos de todas maneras ineludibles
porque si no aparecen reflejados en los costos de los
servicios de salud como en la relativa eficiencia laboral.
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