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Trabajo en la Oficina
El trabajo de oficina implica
el uso continuado de muebles, equipos informáticos,
manejo de software, así como la exposición
a determinadas condiciones ambientales de ruido, temperatura
y humedad e iluminación, cuyo correcto diseño
tiene una importante influencia sobre la comodidad, eficacia
en el trabajo e, incluso, sobre la salud de los trabajadores
y trabajadoras.
La masiva incorporación de terminales de ordenador
a los puestos de oficina ha hecho aumentar la incidencia
de patologías ocupacionales que afectan a una parte
importante de la población ocupada en el sector.
Determinados problemas como las molestias musculares en
la zona del cuello y la espalda, la fatiga y alteraciones
visuales o el estrés, son los problemas manifestados
con mayor frecuencia.
Aunque la gravedad de la mayoría
de los problemas que se presentan en las oficinas es bastante
menos acusada que en otros tipos de ocupaciones, como
la construcción o la industria (donde se producen
accidentes graves e incluso muertes), es preciso abordar
soluciones efectivas, sobre todo teniendo en cuenta que
dichos problemas son relativamente fáciles de resolver.
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Figura
1.1. Aspectos a considerar en la prevención
de riesgos en el trabajo de oficina |
Desde el punto de vista de la
gestión de riesgos laborales, la prevención
en el campo del trabajo de oficina pasa por abordar cuatro
tipos de cuestiones (figura 1.1):
Un adecuado diseño de las
instalaciones (locales, climatización, iluminación
y acondicionamiento acústico). Este aspecto asegura
disponer de condiciones ambientales correctas, cumpliendo
con los requisitos mínimos en materia de Higiene
y Seguridad.
Una correcta selección
del equipamiento que se compra (sillas y mesas de trabajo,
equipos informáticos, programas, etc.). En el caso
del mobiliario, el cumplimiento de unos requisitos mínimos
de calidad ergonómica permitirá prevenir
una buena parte de las molestias de tipo postural tan
frecuentes en las oficinas. La selección de equipos
informáticos adecuados, así como de los
complementos necesarios es también un factor a
tener en cuenta para prevenir alteraciones visuales o
molestias.
Una correcta organización
de las tareas, evitando sistemas de trabajo que conducen
a situaciones de estrés, desmotivación en
el trabajo y otros problemas de naturaleza psicosocial.
Finalmente, todas las acciones
anteriores pueden resultar ineficaces si se deja de lado
la necesaria labor de formación e información
de los trabajadores. Este aspecto es especialmente importante
en tareas que presentan un alto grado de autonomía
en la organización del propio puesto de trabajo,
como es el caso de las tareas de oficina. De poco sirve
disponer de buenos equipos si el usuario no conoce la
forma de distribuir los elementos de trabajo, no ha recibido
información sobre cómo debe ajustar el mobiliario
que utiliza o carece de información acerca de la
importancia de determinados hábitos de trabajo.
En los capítulos que siguen
se describen algunos aspectos que permitirán al
usuario conocer las respuestas a las siguientes preguntas:
¿Cuáles
son los riesgos asociados al trabajo de oficina?
¿Cuáles
son las características que debe reunir el equipamiento
de trabajo?
¿Cómo
puedo mejorar la configuración de mi puesto de
trabajo?
2.3.1 Descripción de los
principales riesgos asociados al trabajo de oficina.
A continuación se describen
los principales riesgos asociados al trabajo de oficina,
las causas que los determinan y las posibles consecuencias
sobre la salud y bienestar de los trabajadores. También
puede consultarse un cuadro resumen de los principales
problemas ergonómicos asociados al trabajo de oficina.
1. Riesgos
relacionados con la Carga Física.
2. Riesgos
relacionados con las Condiciones Ambientales.
3. Riesgos
relacionados con Aspectos Psicosociales.
2.3.2 Principales problemas ergonómicos
asociados al trabajo de oficina.
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Tipo
de Riesgo |
Caracteristicas
del Trabajo |
Elementos
de Trabajo |
Posibles
daños para la Salud |
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CARGA
FÍSICA |
·
Movilidad restringida.
· Posturas inadecuadas
|
·
Espacio del entorno
· Silla de trabajo
· Mesa de trabajo
· Ubicación del ordenador
|
·
Incomodidad
· Molestias y lesiones musculares
· Trastornos circulatorios en piernas.
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|
CONDICIONES
AMBIENTALES |
| ·
Iluminación |
| ·
Climatización |
| ·
Ruido |
|
·
Reflejos y deslumbramientos
· Mala iluminación
· Fuertes contrastes |
·
regulación temperatura
· Excesiva velocidad del aire
· Falta de limpieza |
·
Existencia de fuentes de ruido
· acondicionamiento acústico |
|
·
Alteraciones visuales
· Fatiga visual |
·
Incomodidad y disconfort
· Trastornos respiratorios
· Molestias oculares |
| ·
Dificultades para concentrarse |
|
|
ASPECTOS
PSICOSOCIALES |
·
Tipo de tarea
· Organización del trabajo
· Política de RR.HH |
· Programas informáticos
· Procedimientos de trabajo
· Tipo de organización |
·
Insatisfacción
· Alteraciones físicas
· Trastornos del sueño
· nerviosismo,drepesion,etc
· Disminución del rendimiento |
2.3.3
Problemas musculoesqueléticos asociados al trabajo
de oficina.
Los problemas de tipo musculoesquelético
asociados al trabajo de oficina, particularmente en las
tareas informáticas, se deben a los siguientes
factores:
Movilidad restringida, asociada
al trabajo sedentario.
Malas posturas
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Figura
2.1.1. Posturas inadecuadas más frecuentes
en el trabajo de oficina: 1 giro de la cabeza; 2
falta de apoyo en la espalda; 3 elevación
de hombros debido al mal ajuste de la altura mesa-asiento;
4 falta de apoyo para las muñecas y antebrazos;
5 extensión y desviación de la muñeca
al teclear. ¿Reconoce algunas como propias? |
La conjunción de estos dos factores (malas posturas
mantenidas durante periodos de tiempo prolongados) determina
la existencia de esfuerzos musculares estáticos.
Este tipo de esfuerzos corresponden a pequeñas
contracciones de diferentes grupos musculares, fundamentalmente
de la espalda, cuello y hombros, contracciones que se
mantienen de forma prolongada a lo largo de la jornada
de trabajo. Aunque su nivel es lo suficientemente bajo
para que los usuarios no los perciban, este tipo de pequeños
esfuerzos es suficiente para provocar fatiga y dolores
musculares, sobre todo en aquellas personas que llevan
una vida sedentaria con poco ejercicio.
Además, la posición sentada supone una sobrecarga
en la zona lumbar de la espalda, que está sometida
a esfuerzos mecánicos superiores a los que se producen
de pie. Este factor es importante en personas que ya padecen
lesiones de espalda pudiendo, incluso, contribuir a la
aparición de alteraciones lumbares, junto con otros
muchos factores ajenos al trabajo (fumar, vida sedentaria,
cuidar niños pequeños, esfuerzos fuera del
trabajo, etc.).
Finalmente, la posición sentada puede dar lugar
a otros problemas de tipo circulatorio (entumecimiento
de las piernas), debido a la presión del asiento
en los muslos y corvas y a la poca movilidad de las piernas.
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