| Apartado
2.1 |
El
Sistema Operativo (S.O.)
Un
ordenador no puede funcionar debidamente sin un
gestor que controle el tráfico de datos y
coordine toda la información obtenida del
teclado, las unidades de disco y demás elementos
hardware. Se conoce por sistema operativo al “programa
o conjunto de programas de control que tiene por
objeto facilitar el uso del computador y conseguir
que este se utilice eficientemente”.
Existen diferentes tipos
de sistemas operativos (D.O.S., OS/2, Windows 95,
UNIX,....) y cada uno de ellos tiene unas características
determinadas. Así, un sistema operativo puede
ser: mono/multitarea y mono/multipuesto.
Un sistema operativo es
monotarea cuando este provoca que el microprocesador
no puede empezar a ejecutar otro programa (tarea)
hasta no finalizar la primera, solo permite, por
tanto, la ejecución de un proceso a la vez
sin posibilidad de que coexistan varios procesos
en la memoria central.
Un sistema operativo es
multitarea cuando permite que varios procesos diferentes
coexistan en la memoria central y compartan la C.P.U.
por turnos. Al contar con una única C.P.U.
solo se puede ejecutar un proceso en un momento
dado, aunque el sistema operativo puede interrumpir
temporalmente su ejecución para dar paso
a otro. Es lo que se denomina “cesión
de tiempos “. El sistema operativo aprovecha
los tiempos muertos de la C.P.U., los tiempos muertos
en periféricos, y los espacios de memoria
principal no ocupados por el proceso; se cargan
en la memoria varios procesos y se les va asignando
la C.P.U. sucesivamente, de forma que se aprovecha
al máximo la unidad central de proceso. Las
tareas van avanzando en su ejecución sin
necesidad de que finalice una para iniciar otra.
La multitarea se controla por el sistema operativo
que carga los programas y los maneja hasta que terminen.
El número de procesos o programas que pueden
ser efectivamente ejecutados dependen de la memoria
disponible, la velocidad del microprocesador (C.P.U.),
la capacidad y velocidad de los recursos periféricos,
así como de la eficiencia del sistema operativo.
Por ejemplo mientras un programa espera una entrada
se puede ejecutar una instrucción de otro.
Además un sistema
operativo decimos que es monopuesto o
monousuario cuando estamos ante
un modo de ejecución que solo admite un usuario
en el ordenador, o lo que es lo mismo un usuario
por cada sistema operativo instalado.
Un sistema operativo es
multipuesto o multiusuario cuando
permite la conexión de varios puestos de
trabajo desde los que operar concurrentemente, utilizando
una única C.P.U. y un único sistema
operativo.
Por ejemplo: D.O.S. (monotarea,
monopuesto), OS/2 (multitarea, monopuesto), WINDOWS
95 y UNIX (multitarea, multipuesto). En una red
con 6 ordenadores los sistemas operativos D.O.S.,
OS/2, y Windows 95 necesitarían 6 sistemas
operativos mientras que UNIX solo necesitaría
un solo sistema operativo instalado en el servidor.
Por tanto: Un sistema operativo
es un programa que actúa directamente sobre
el hardware, gestionando los recursos de un ordenador
de acuerdo a ciertos objetivos. Los dos objetivos
principales de un sistema operativo son la utilización
eficiente de los recursos disponibles y eliminar
las dificultades que supone tratar directamente
con el hardware. Sus funciones principales incluyen:
asignación de tiempos de la C.P.U., control
de los recursos, control de la entrada/salida, control
y protección contra los errores, interface
con el operador y los usuarios. Y son características
deseables la eficiencia, fiabilidad, facilidad de
mantenimiento y un pequeño tamaño.
Windows es un S.O pensado
para personas que necesitan un sistema fácil
de aprender a manejar y configurar y que no necesiten
una gran potencia.
Por lo tanto, Windows es
un sistema ideal para personas con conocimientos
de informática medios o bajos, particulares,
pequeñas y medianas empresas, etc. Y el resto
de sistemas operativos son útiles para profesionales
(por ejemplo diseñadores gráficos),
grandes empresas, grandes redes, servidores de Internet,
etc.
Windows es la base para
poder luego utilizar otras aplicaciones como Procesadores
de Texto, Hojas de Cálculo, Bases de Datos,
Internet, etc.
Por lo tanto es muy recomendable
aprender el manejo de Windows antes que cualquier
otra aplicación.
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| Apartado
2.2 |
En
la pantalla primera de Windows, llamada “El
escritorio” encontramos básicamente cuatro
elementos:
• El fondo
de la pantalla: suele ser una imagen, dibujo
o un color liso. Al fondo de la pantalla se le llama
tapiz del escritorio.
• Iconos:
Son unos pequeños dibujos con títulos
debajo (Mi Pc, Papelera de Reciclaje, etc.)
• Barra
de tareas: Es una barra situada normalmente
en la parte inferior de la pantalla. A la izquierda
de esta barra
debe aparecer un botón titulado Inicio
• Ventanas:
Son el resultado de seleccionar un icono y son las
que han inspirado el nombre del sistema operativo
(Windows
en inglés significa Ventanas) |
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2.2.1.
Los iconos |
Los
iconos son los pequeños dibujos que flotan
sobre el escritorio de Windows, aunque pueden aparecer
en otros lugares.
Los iconos pueden cambiarse de sitio, no es necesario
que permanezcan siempre en el mismo lugar.
Para mover un icono de sitio, debe seguir los siguientes
pasos:
1) Sitúe el puntero
del ratón (la flecha de la pantalla) encima
de uno de los iconos. Por ejemplo encima del icono
MI
PC. Debe asegurarse de que la punta de la flecha
está justo encima del icono.
2) Pulse el botón
izquierdo del ratón y no lo suelte.
3) Mueva el ratón
y fíjese como una sombra del icono se mueve
con el puntero.
4) Cuando suelte el botón
izquierdo del ratón verá que el icono
se mueve al lugar del escritorio donde ha dejado
la flecha.
A esta técnica se le llama “arrastrar
y soltar”.
Para Windows 98, todo son “objetos”.
A los objetos se les puede
hacer un clic (solo uno) con el botón derecho
del ratón para obtener lo que se llama un
“menú contextual”.
•
Haga un clic con el botón derecho del ratón
encima de MI PC.
•
Fíjese que aparece un menú (menú
contextual) con varias opciones (abrir, explorar,
etc.)
•
Seleccione abrir. Si lo ha hecho bien, la ventana
de MI PC se habrá abierto. Ya conoce otro
método alternativo para
abrir una ventana.
•
Cierre la ventana de MI PC antes de seguir adelante.
•
Pruebe a hacer clic con el botón derecho
sobre cualquier otro icono del escritorio. Fíjese
que aparece otro menú parecido
al anterior
•
Para cerrar el menú sin seleccionar ninguna
opción puede hacer clic con el botón
izquierdo sobre cualquier parte vacía
del escritorio (donde no haya iconos o ventanas).
•
Si prueba a hacer clic con el botón derecho
sobre la barra de tareas, verá que las opciones
que aparecen son distintas.
•
Para quitar el menú contextual puede utilizar
también la tecla “Escape”. Esta
tecla está en la esquina superior izquierda
del teclado (no la busque en la pantalla) y lleva
escrita encima Esc. Púlsela una vez y verá
como el menú
contextual se cierra.
•
Usando el botón derecho pruebe a abrir tres
ventanas cualquiera.
•
Vuelva a hacer clic sobre la barra de tareas, pero
asegúrese de hacerlo sobre una zona vacía
(no sobre un botón, reloj,
etc.)
•
Fíjese que aparece un menú contextual
con las opciones Barra de Herramientas, Mosaico,
Cascada, ...
•
Seleccione la opción Cascada. Si lo ha hecho
bien, las tres ventanas que tienes abiertas en pantalla
se habrán ordenado
unas detrás de otras.
•
Vuelva a hacer clic sobre una zona vacía
de la barra de tareas.
•
Seleccione esta vez Mosaico Vertical. Fíjese
que las ventanas se sitúan automáticamente
unas al lado de otras. De esta
forma se reparte el espacio del escritorio entre
las tres ventanas a partes iguales.
•
Vuelva a hacer clic con el botón derecho
del ratón y seleccione Mosaico Horizontal.
Fíjese que las ventanas se ordenan
de una forma parecida a la anterior, pero están
situadas horizontalmente en lugar de verticalmente
•
Vuelva a pulsar el botón derecho del ratón
sobre la barra de tareas y seleccionar Minimizar
todas las ventanas. Esta
opción hace que todas las ventanas se minimicen
sin tener que pulsar los botones de 'minimizar'
de cada ventana.
•
Vaya pulsando los botones de la barra de tareas
para activar de nuevo las ventanas minimizadas.
Otro lugar donde
utilizaremos con cierta frecuencia el botón
derecho del ratón es en el escritorio.
Como ya sabe, los iconos
del escritorio pueden cambiarse de sitio. Pruebe
a desordenarlos todos (llévese unos arriba,
otros abajo, a los lados, ...)
•
Pulse con el botón derecho del ratón
en cualquier sitio vacío del escritorio.
•
Del menú contextual seleccione Organizar
iconos y luego Por Nombre.
•
Fíjese como los iconos se ordenan automáticamente.
•
Vuelva a desordenarlos.
•
Pulse con el botón derecho del ratón
en cualquier sitio vacío del escritorio.
•
Del menú contextual seleccione Organizar
iconos y luego Organización automática.
•
Fíjese como los iconos se ordenan automáticamente.
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