Las dunas de Tottori
Jueves, Septiembre 7th, 2006Las dunas son móviles, las corrientes marinas cambian, los vientos menguan o las malas hierbas impiden el desplazamiento de la arena y mientras otros países plantan árboles para poder frenar los desiertos, en Japón intentan guardar su tesoro grano a grano.
La prefectura de Tottori puso hace unos años un plan de voluntariado para limpiar las dunas de malas hierbas, el plan funciona y se puede ver a los voluntarios subiendo por ellas de rodillas, arrancando todo lo que no sea arena.
Todo esto es así por la construcción de rompeolas cercanos que han modificado la fuerza y dirección de las corrientes que regeneraban las dunas, se calcula que se han perdido ya miles de metros cúbicos de arena. Ahora cuando llueve, el agua se acumula y favorece el crecimiento de las malas hierbas, de seguir a este ritmo, un lugar que era igual desde hace decenas de miles de años se convertirá en una pradera, al menos esta es la opinión del conservador de la zona.
Para compensar este efecto, han comenzado a dragar en otras zonas cercanas, llevan la arena mar adentro a medio kilómetro de la playa, suponen que esta arena que ha llegado de forma artificial servirá del mismo modo que si llegara naturalmente, lo que no saben es si la cantidad será suficiente ya que se calcula que el ancho de la playa ha perdido unos 40 metros desde 1947.

Pero esto que comento no ha sido siempre así, a principios de siglo los lugareños consideraban que las dunas eran un estorbo y que los visitantes eran gente rara de ciudad. Incluso se hicieron planes bastante irreales para hacerlas desaparecer y utilizar el terreno con otros fines. Pero en los 60 empezaron a venir visitantes con la intención de quedarse, incluso se construyeron varios hoteles de tipo tradicional, lo que para nosotros es rural y eso junto con la reverencia literaria que representan cambio su imagen.
Por cierto al fondo de la foto se pueden ver los rompeolas.