Algunas de las claves de la sostenibilidad en los hogares

Reciclar papel, plástico y bricks, comprar productos ecológicos, ahorrar en el consumo de agua y reutilizar el aceite que se usa en la cocina son sólo algunas de las bases para avanzar en la sostenibilidad medioambiental desde casa.

Si próximamente te vas a ir a un nuevo hogar o crearte uno, te proponemos una serie de ideas para hacerlo más sostenible:

  1. Orientación. La sostenibilidad empieza en el mismo momento en que se construye la vivienda, ya que no todas las ubicaciones son igualmente idóneas para lograr un uso más eficiente de la luz y del calor. Así, en caso de climas fríos la casa debería orientarse hacia el sur, de manera que se puedan aprovechar mejor las horas de sol durante el invierno. Sobra decir que también se reducirá el tiempo de utilización de la calefacción, con el consiguiente ahorro en la factura a final de mes.
  2. Materiales de construcción. Lo natural es la base de la sostenibilidad, también en materiales de construcción. En este sentido, deben primar elementos como la mader procedente de bosques sostenibles—, el bambú, la piedra, el barro cocido o el cemento natural. Lo más importante es que todos los materiales que emplees hayan sido gestionados bajo esa misma premisa de responsabilidad medio ambiental, ya que los recursos que la naturaleza ofrece no son inagotables.
  3. Aislamientos y ventanas. Además de utilizar aislantes de corcho y de celulosa para las ventanas, éstas deben contar con doble vidrio y juntas bien selladas. También han de tener en cuenta variables como la conductividad y la ganancia solar —es decir, el calor que transmiten y la radiación que absorben—, así como la permeabilidad al aire que contienen. Asimismo, se pueden equipar también con toldos o parasoles dispuestos de manera horizontal, en el caso de las casas orientadas al sur, o en vertical, para las que miran al este y al oeste. De esta forma, evitarás el recalentamiento de la vivienda en verano.
  4. Fuentes energéticas solares. Toda vivienda sostenible que se precie debe contar con unas placas solares para suministrar parte de la energía que necesita la vivienda. Este tipo de suministradores suponen un importante ahorro energético y una reducción considerable de la contaminación emitida a la atmósfera. Además de éstas, existen tipos de combustibles “verdes”, capaces de ahorrar en el consumo energético y en las emisiones de CO2.
  5. Tipos de calderas.  Hay varias opciones para caldear el ambiente y el agua de las viviendas. Entre las más eficientes destacan las calderas de condensación, que sólo funcionan con gas y ahorran entre un 30% y un 40% del consumo energético respecto a una convencional. Otras, como las de las de biomasa se alimentan de combustibles ecológicos renovables (residuos forestales, agrícolas,…), cuyo coste es bastante bajo y su rendimiento elevado. Pero lo importante es que mantengas tu caldera en perfectas condiciones.
  6. Temporizadores. Es importante hacer un uso eficiente de la calefacción y del agua. Para ello, se pueden emplear temporizadores y termostatos; no encender la calefacción ni el aire acondicionado antes de ventilar la casa; realizar purgas periódicas a los radiadores; no abusar de las temperaturas extremas en el interior del hogar, ni en verano (máximo 25ºC), ni en invierno (20ºC); y colocar sistemas de ahorro de agua en grifos y tuberías.
  7. Iluminación. Además de aprovechar todo lo posible la luz natural, en cuestiones de iluminación el tipo de bombilla que se utilice es fundamental. Al respecto, las luminarias tradicionales están dejando paso a las de bajo consumo, cuyo ahorro energético se sitúa entre el 50% y el 75%. Si además instalas un sistema detector de presencia, evitarás que las luces se queden encendidas cuando no haya nadie en la habitación.
  8. Electrodomésticos y gasodomésticos. Escoge aquellos que estén dotados de una etiqueta energética. El ahorro que éstos proporcionan es mayor al de los convencionales, alcanzando el 55% en el caso de los clasificados en la categoría A.
  9. Reciclaje. Es conveniente dotar a la vivienda de diferentes sistemas de reciclaje que permitan separar los desperdicios llamados “orgánicos”, de los de papel, y las latas, plásticos y bricks. Asimismo, el aceite doméstico también se puede aprovechar reutilizándolo para varios guisos. No obstante, lo importante es no usar más producto del que se necesita ni desperdiciar lo que a menudo sobra.
  10. Decoración “bio”. Por último, podemos dar un toque más ecológico a la vivienda si para su decoración se emplean materiales biodregradables como el corcho o el bambú, ambientadores ecológicos y pinturas no perjudiciales para el medio ambiente. Lo importante es saber elegir cuáles se adaptan más a nuestras necesidades.

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